lunes, 3 de noviembre de 2014

Salsa de tomate y ajo


Nobleza obliga: "Gracias mamá por la receta". Esta salsa es fácil de hacer, riquísima y cuanto más maduro esté el tomate sale mejor aún. Así que ya saben si encuentran una oferta de tomates que piensen que no sirven para  hacer esto son los indicados. Se puede racionar y meter en el freezer sin ningún inconveniente.

Ingredientes:

Tomates súper maduros  1 kilo aproximadamente
Aceite de Oliva o Girasol 2 cucharadas 
Dientes de ajo pelados 6 unidades
Azúcar 1 cucharadita
Pimentón  1 cucharada
Sal a gusto

1) Lavar los tomates. Pasarlos por un rallador, hasta que solo quede la piel para desechar, otra opción es procesarlos con piel incluida, siempre quitando el cabo verde. Reservar. 

2) Pelar los dientes de ajo, dejarlos enteros. Reservar.

3) Calentar en una sartén el aceite, agregar los dientes de ajo ENTEROS y dejar que se cocinen vuelta y vuelta. Si los ponen picados se queman y el sabor es horrible. 

4) Agregar la pulpa de tomate, el azúcar y revolver esporádicamente. Cocinar a fuego moderado hasta que al pinchar los ajos estén cocidos (muy blandos) y la salsa se haya tornado más espesa. Agregar sal a gusto y el pimentón cocinar unos minutos más.

5) Por último, retirar los ajos y cortarlos o aplastarlos con un tenedor para volver a introducirlos en la preparación. Cocinar dos minutos más. Mi señora madre los deja enteros, así que este paso tiene que ver en realidad con una pequeña alteración personal.