domingo, 9 de marzo de 2014

Frisella, fressa o fresella


Este fue un descubrimiento casual, esos que hacen que cada vez que me pierdo valga la pena haberlo hecho, la panadería italiana La Pompeya está ubicada en  Av. Independencia 1912 y es como entrar a un túnel del tiempo, lo juro. 

Olvídense de las panaderías modernas, lugares también encantadores, aquí lo que cuenta es el producto terminado y las ganas que tenga uno de volver a probarlo. Volví a casa con un paquete de "fressas", así las llamaba mi abuelo, a ese pan duro que condimentaba y apenas remojaba con unas gotas de agua y aceite de oliva.

Originario de la Puglia, este pan duro básico que puede conservarse por meses, supo ser una comida de lujo en la posguerra. Advertencia: esta es la forma en la que se preparaba en mi familia, la forma tradicional incluye pasa cada disco por agua, agregarle aceite de oliva, tomates cortados y albahaca. No me convence que el pan quede tan mojado por lo cual me quedo con la versión crocante que muestro a continuación. En breve intentaré aprender a hacerlas.

Versión Faragasso:

1) Frotar con un ajo la frisella.
2) Mojarla con agua utilizando un vaso y la punta de los dedos. Toda la superficie tiene que quedar húmeda.
3) Agregar pimentón, orégano, aceite de oliva y sal a gusto.